"Voy a ser más duro y no confiaré más en las personas, porque una de ellas me traicionó. Voy a odiar a los que encontraron tesoros escondidos, porque yo no encontré el mío. Y siempre procuraré conservar lo poco que tengo, porque soy demasiado pequeño para abarcar el mundo"



melancolía
.

(Del lat. melancholĭa, y este del gr. μελαγχολία, bilis negra).

1. f. Tristeza vaga, profunda, sosegada y permanente, nacida de causas físicas o morales, que hace que no encuentre quien la padece gusto ni diversión en nada.



viernes, 31 de julio de 2009

Quousque tandem...?

No quiero entrar al trapo, pero me hierve la sangre.

No quiero desviar el contenido de este blog, pero si no lo hago estallo, no puedo soportar ni reprimir mi furia y mi ira y, afables lectores, lo voy a soltar por aquí.

Desde ayer, los asesinos que pretenden justificar sus actos, de extrema vileza y cobardía, tildándolos de reivindicanción política, han engrosado su mezquina y macabra lista con dos nombres más, dos hombres que murieron trabajando para ganar el pan para su familia en el servicio benemérito del servicio a España y a los españoles.

Resulta extremadamente complicado comprender como un ideal político puede escribirse con la sangre de inocentes, resulta extremadamente complicado comprender como hay partidos políticos que apoyan estas acciones y se niegan a condenarlas y resulta extremadamente complicado comprender como hay "seres" (me niego a llamarlos seres humanos) que se autodenominan "gudaris", algo que puede traducirse como "guerreros", si, guerreros que disparan en la nuca a viandantes desarmados y que colocan bombas lapa, pueden creer que lo que hacen está justificado.

Miren ustedes, la "lucha armada" no existe, hay unos que asesinan y unos inocentes que mueren, no hay combate, hay crimen, no hay batalla, hay asesinato.

Viles sabandijas de ETA, me provocan arcadas y la más atroz de las repulsiones. Si no son capaces de sentir que el alma se les abre al escuchar los lloros de una viuda espero que Dios no se apiade de sus almas y espero que el Estado de Derecho y la sociedad los manden a una prisión inmunda donde puedan rodearse de escoria y morir como ratas.

Yo, que soy un hombre religioso, rezaré por las almas de estos dos guardias civiles a los que el sinsentido de la acción terrorista les ha sesgado la vida en un acto de extrema mezquindad. Si ustedes lo son, queridos lectores, les ruego que me acompañen en mi súplica y si no lo son, les ruego que se unan a mi desprecio para con estos lacayos de la muerte que solo merecen el más cruel de los castigos.

La noticia

lunes, 27 de julio de 2009

Música para el alma




Por favor, cierra los ojos un instantes y dale al "play" del video. Déjate mecer por la música y toca la eternidad. ¿No es hermoso?

domingo, 26 de julio de 2009

Unas lineas para el recuerdo


"Oh verano terrible para un sueño malvado"
Silvio Rodriguez

Fue hacia la ventana y la abrió furioso. Sacó la cabeza por la ventana e intentó mirar las estrellas pero la mortecina luz de la ciudad no se lo permitió. Vencido regresó con pasos cansados al ordenador y buscó con torpeza una carpeta que rezaba "Chopin - Nocturnos". Pinchó sobre "reproducir" y se tumbó en la cama.

El embriagador sonido que emitian los destartalados altavoces de su ordenador inundó la estancia mientras él, con los ojos vacíos miraba un techo carente de sentido. Hacía tiempo que no la recordaba así, pero ese no era un día cualquiera, ese había sido el primer día. Había momentos que estaban destinados para la nostalgia.

De un salto se levantó y cerró el ordenador de un golpe. En ese momento fue al piano y cerrando los ojos dejó caer sus dedos sobre él: re, do, si, la, re, mi, re, do, si, do, la... Mantenía los ojos fuertemente cerrados y cada golpe que sus dedos daban en el piano provocaban un espasmo en el interprete. Entonces, como cuando se recibe la revelación de lo inexorable y justamente en esos compases que sabían a besos, aquel hombre que estaba sentado al piano comenzó a llorar.



sábado, 25 de julio de 2009

La sala de los pasos perdidos


-¿Qué va a ser?

-Un whisky doble, dijo con voz apagada.

El camarero colocó un vaso sobre la barra, sobre el que casi inmediatamente se precipitaron dos cubitos de hielo que danzaron haciendo floretes sobre el insulso cristal que los contenía. El soniquete del whisky despuntando por el cuello de la botella inundó un segundo de suspiros.

El camarero acercó el vaso al hombre que había sentado frente a él. Este levantó los ojos del suelo y los clavó en el vaso. Tras unos segundos se lanzó sobre él como un naúfrago lo hace sobre un salvavidas; levantó el vaso con su mano derecha y miró la bebida a contraluz, entonces emitió un suspiro profundo y le propinó al vaso un largo sorbo.

La estancia estaba inundada por una neblina alquitranada de humo de los cientos de cigarros que habían expirado allí esa noche. Sobre el humo flotaba un musitar de voces huecas que se lamentaban y que, de cuando en cuando, dejaban escuchar alguna nota de la pieza que tocaba un pianista resentido que cual jinete estaba sobre la banqueta y galopaba sobre los acordes que del piano de cola conseguía sacar.

El pianista, al dar las últimas notas, levantó la cabeza y contempló la multitud de figuras que nadaban en el humo y se ahogaban en los vasos. Todos y cada uno de ellos llorando una de esas tragedias que tantas veces tienen nombre de mujer.

miércoles, 22 de julio de 2009

El rostro dibujado de arrugas


Esta historia no es una de esas historias que alegran el corazón, ni de las que hacen sonreír, esta historia es una historia taciturna y amarga, de silencio y desesperación. Esta es la historia de un hombre que todas las mañanas, con la primera luz del alba, al abrir los ojos, rompía a llorar.

Era ese hombre un hombre solo, solo nada más que hombre, hombre en soledad. Vivía en una vieja casa de gruesos muros y techos bajos, en la que, a pesar de su amplitud, apenas cabía sitio para nada más. Las paredes estaban tapizadas de repisas y estanterías, todas ellas abigarradas con cientos de libros en caótica perfección.

Su vida era sencilla. Por la mañana salía a dar un paseo por el campo, después llegaba a casa y no salía hasta la hora de misa. Tras la cena volvía a su estudio a leer y después se marchaba a la cama. Hablaba poco y escuchaba mucho, nunca fue hombre de dar consejos ni de entrar a donde no lo llamaran. Vivía en la compañía de sus libros, en una casa construida para dos en la que solo vivía uno. Hacía tiempo que la cama le quedaba grande y desde entonces dormía poco. Dicen que algunas veces, cuando no podía conciliar el sueño, se sentaba al piano a tocar para la soledad las notas que antes tocaba para ella.

domingo, 19 de julio de 2009

A una mariposa de ceniza


Impulso repentino y fugaz
que del lecho calido
a la pluma azuza.

Sonido dulce y placido
que a la memoria llama
y obliga a sumiso impávido
a ser copista de runas.

Oda a lo finado,
oda a lo hoy muerto,
lineas para lo terminado,
recuerdos para los espectros.

Voces llamadas recuerdos,
corcheas que son imagen
de olores que fueron nuestros.

Grito desgarrado al olvido,
lugar donde habita el silencio,
gruta negra donde yacen
hombres vivos en su entierro.

Camposanto de limpias lápidas
donde un viejo loco grita
que allí bajo esa losa,
donde se apilan marchitas
flores de infausto instante,
hay un cisne que canta
cuando atardece en el estanque.


20 de Mayo 2009
1:27 h