"Voy a ser más duro y no confiaré más en las personas, porque una de ellas me traicionó. Voy a odiar a los que encontraron tesoros escondidos, porque yo no encontré el mío. Y siempre procuraré conservar lo poco que tengo, porque soy demasiado pequeño para abarcar el mundo"



melancolía
.

(Del lat. melancholĭa, y este del gr. μελαγχολία, bilis negra).

1. f. Tristeza vaga, profunda, sosegada y permanente, nacida de causas físicas o morales, que hace que no encuentre quien la padece gusto ni diversión en nada.



domingo, 6 de septiembre de 2009

Sentada bajo el árbol

El viento de la tarde acariciaba la hierbas de los campos. Ella seguía sentada bajo el árbol y sus ojos escarchados, aquellos ojos que guardan la belleza de lo oculto, continuaban, incansables, buscando sombras de belleza.

La tarde era tranquila, mansa, calmada. La respiración se hacía lenta y profunda. El sonido de lo hermoso, aquel sonido que tan solo unos pocos son capaces de oir, resonaba en aquellas tierras.

El absoluto abrumaba a la chica, que cada vez se cobijaba más y más al árbol: sus ojos, sus oidos, sus manos, sus labios, todo estaba impregnado de la magnificiencia, de la exelencia del existir. Entonces llegó lo imprevisible: comenzó a llorar, pero aquellas lágrimas no sabían a pena ni a dolor, sabían a gratitud.

Aquella chica había conseguido al fin escapar de su sombra y ahora era feliz.

1 comentario:

leo dijo...

uff no se bienporque pero me siento identificada con esa chica la sensación de escapar del temor, dolor del llanto amargo y poder encontrar la salida a la oscuridad...sin duda el final de tu escrito me ha impregnado :)
un besoo