"Voy a ser más duro y no confiaré más en las personas, porque una de ellas me traicionó. Voy a odiar a los que encontraron tesoros escondidos, porque yo no encontré el mío. Y siempre procuraré conservar lo poco que tengo, porque soy demasiado pequeño para abarcar el mundo"



melancolía
.

(Del lat. melancholĭa, y este del gr. μελαγχολία, bilis negra).

1. f. Tristeza vaga, profunda, sosegada y permanente, nacida de causas físicas o morales, que hace que no encuentre quien la padece gusto ni diversión en nada.



miércoles, 25 de noviembre de 2009

Sobre el desengaño o de la amistad perdida


Esta es una historia, quizás real, quizás soñada, quizás fruto de mi febril imaginación, de dos personas, dos seres que creyeron que el tiempo perdona y que, al fin y a la postre, ellos seguirían siendo los mismos.

Pero como suele pasar, pocas cosas salen como se esperan, y tras demasiado tiempo y bastante olvido, tras el silencio que dejan las miradas que se rehuyen, tras el resonar de pasos que corren en direcciones contrarias, como dijo el poeta, nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Porque en aquel encuentro las miradas no se reconocieron, los cuerpos se miraron extraños, las lenguas hablaron de nada, los ojos se ocultaron huraños. Porque la indiferencia y el olvido no ayudan, porque en la memoria arden demasiadas cosas, porque esos que aquella tarde se reencontraron no se conocían de nada.

3 comentarios:

Lau_R dijo...

La mayoría de los humanos necesitan contanto para ir renovando los afectos. Es así.

Cuando pasan tanto tiempo sin verse, dos personas entre las que ha habido un gran vínculo pueden convertirse en extraños. Eso, claro está, solo si el vínculo de amistad se rompió antes de la separación.

Un beso, criaturillo.

Lau_R dijo...

"contacto"...:P no "contanto"

Carlos Alcaide dijo...

amistad que termina, amistad que nunca fué...

yo tengo un amigo gordo