"Voy a ser más duro y no confiaré más en las personas, porque una de ellas me traicionó. Voy a odiar a los que encontraron tesoros escondidos, porque yo no encontré el mío. Y siempre procuraré conservar lo poco que tengo, porque soy demasiado pequeño para abarcar el mundo"



melancolía
.

(Del lat. melancholĭa, y este del gr. μελαγχολία, bilis negra).

1. f. Tristeza vaga, profunda, sosegada y permanente, nacida de causas físicas o morales, que hace que no encuentre quien la padece gusto ni diversión en nada.



martes, 2 de febrero de 2010

¿Y después?

¿Y después? Después no había nada. Allí estaba, mirando al abismo y el abismo no se dignaba a devolver la mirada. Había caminado toda su vida con el tesón del que esperaba encontrar algo y se había lanzado con esa seguridad que solo da la estupidez y, como suele suceder, se había descalabrado en un mar de dudas.

Ya no era un niño, su infancia se había disuelto en algún vaso de ginebra y las quimeras vestidas de sueños habían saltado por la ventana en un ademán suicida al verse acorraladas por esa dama de hierro llamada realidad, y para cuando vino a darse cuenta se encontró con cuerpos de quimeras travestidas en el portal a las que solo pudo dar la extremaunción.

Y los granos de arena seguían precipitándose arañando el cristal del reloj, y todo se iba, todo se desvanecía en el caldibache del sinsentido, todo se terminaba antes de empezar.

Y allí estaba, lanzando mensajes embotellados por un acantilado, oyendo el eco de los cristales rotos inundar el aire.

2 comentarios:

scaramouche dijo...

Este post me parece excepcional,Páter.No sé si es porque habla de pensamientos y reflexiones que a menudo me asaltan o porque toca heridas eternamente sangrantes pero me ha encantado.Gracias por este post Páter ,aunque es breve,es suficiente para hacerme reflexionar y saborear otra vez la hiel que toda reflexión profunda te deja.

PD:Me gustaría hablar con usted sobre el tema largo y tendido.Asi que espero que ambos estemos vivos para ello.Saludos

Joaquín Jesús dijo...

Gracias mi querido primo, anhelo encarecidamente que en alguno de sus viajes a la madre Patria tengamos lugar, whisky y tabaco suficientes para disfrutar del diáligo.

Un abrazo.