"Voy a ser más duro y no confiaré más en las personas, porque una de ellas me traicionó. Voy a odiar a los que encontraron tesoros escondidos, porque yo no encontré el mío. Y siempre procuraré conservar lo poco que tengo, porque soy demasiado pequeño para abarcar el mundo"



melancolía
.

(Del lat. melancholĭa, y este del gr. μελαγχολία, bilis negra).

1. f. Tristeza vaga, profunda, sosegada y permanente, nacida de causas físicas o morales, que hace que no encuentre quien la padece gusto ni diversión en nada.



sábado, 24 de julio de 2010

El enmascarado feliz


Dicen que existió una vez un hombre triste, y no estaba triste porque estuviera gravemente enfermo, ni porque hubiera sido gravemente traicionado, siquiera estaba triste porque había perdido todo lo que tenía. No, no era ese tipo de tristeza, sino que adolecía de ese tipo de tristeza vulgar, cotidiana, común, humana, esa desazón que ataca al alma de aquellos que acumulan sin mesura, aquellos que desean cuanto saben que no pueden conseguir.

En más de una ocasión lo llevó la tristeza al delirio y el delirio a la locura. Vagó por el mundo nadando sobre sus lágrimas y volando sobre sus lamentos hasta que vislumbró la solución a todos sus males: si no podía ser aquello que quería ser, se engañaría a sí mismo para creer que lo era.

Fue entonces cuando creyó ser noble, creyó ser culto, creyó un pasado del que sentirse orgulloso, e incluso cometió el más atroz acto de fe de cuantos han ocurrido sobre el orbe: creyó ser feliz.

Creyó con tanto entusiasmo que al tiempo no era capaz de distinguir lo que era real de lo que era invención. Pasaron los minutos, las horas, los días, los meses, los años y aquel hombre envejeció y ya en su lecho de muerte rememoró su vida, esa vida de la que se sentía orgulloso, esa vida que el más osado de los mortales había inventado, mentido, imaginado (¡qué más da!) para sí.

2 comentarios:

Balcius dijo...

Hace un tiempo me di cuenta. Cuando buscas la melancolía, esa que supones azul y que conoces de verla en los museos y en algunos poemas, incluso cuando buscas el gris de ciertas formas de niebla, sólo encuentras tristeza. Incolora, con sabor a tierra, viscosa, pesada como respirar debajo del agua durante años. Cuando buscas melancolía y encuentras esa nada tan dura, tanto que hay que vivirla, tanto que no se debe negar.

Yuri BecZam dijo...

Y... ¿qué más da si todo se lo imaginó?