"Voy a ser más duro y no confiaré más en las personas, porque una de ellas me traicionó. Voy a odiar a los que encontraron tesoros escondidos, porque yo no encontré el mío. Y siempre procuraré conservar lo poco que tengo, porque soy demasiado pequeño para abarcar el mundo"



melancolía
.

(Del lat. melancholĭa, y este del gr. μελαγχολία, bilis negra).

1. f. Tristeza vaga, profunda, sosegada y permanente, nacida de causas físicas o morales, que hace que no encuentre quien la padece gusto ni diversión en nada.



sábado, 17 de julio de 2010

Resumen de noticias


La noche huele a melancolía y el silencio embriaga el aire. A lo lejos suenan pasos, a lo lejos, y otro año se cierra.

El tiempo se obceca en pasar y nosotros somos más viejos y los de entonces, ya no somos los mismos, pero ¿qué más da?

Lo cierto es que han llegado nuevos que se han abierto paso hasta nosotros y espero que no se vayan nunca, me cuesta deshacerme de las cosas y de las personas. Pero la mayoría de los que estaban también siguen aquí, la verdad es que tengo mucha suerte. Es cierto que algunos se han marchado, pero quizás es mejor así. Ahora suena la música y todo me parece hermoso.

Y tras unas hojas de calendario queda un bálsamo de recuerdos, de olores, de colores, de besos, de caricias que abren las carnes y de silencios que hablan con los ojos. Quedan las noches y las mañanas, queda la música y tu mano, queda tu sonrisa. Quedan los abrazos que fagocitan, quedan las uñas pintadas de negro, los labios pintados de rojo, las miradas insondablemente azules, los ojos secretamente oscuros, tu mano sobre mi cabeza, mi mano sobre tu mano, mi silencio y tu grito terriblemente amargo. Quedan nuestros reencuentros, nuestros proyectos fallidos y nuestras epopeyas logradas.

Quedamos los que compartimos juegos de infancia, los que nos contamos confidencias de juventud y los que llegaron llorando y hubo que calmarlos.

No me gustan los cambios pero todo ha cambiado demasiado. He aprendido que el silencio dice demasiadas cosas, que Dios no se ha ido aunque yo lo hubiera perdido de vista, que las notas más hermosas son las que oigo de tu mano, que hay personas que con su sonrisa iluminan el mundo y que otras con su respiración lo emponzoñan. He visto, oído, tocado, olido, probado cosas bellas y terribles. Y el tiempo sigue pasando, ahora que de casi todo hace ya veinte años.

3 comentarios:

pilar dijo...

en veinte años las cosas cambian, sin duda...pues no te cuento en cuarenta, y en sesenta ya es que son irreconocibles, pero desde mi punto de vista son siempre interesantes...

¿puedo desearte felicidad? pues eso felicidad-es

Yuri BecZam dijo...

¡Inspirador! No hace falta agregar na'a...
:)

marina dijo...

a veces, cuando hacemos un "resumen", éste presenta una textura sólida, incluso con sabor a piedra. (me gustan las piedras)
otras veces, el resumen tiene textura blanda, como a masa de pan que aún no se ha cocido
y ahora, después de leer tus palabras, intento hacer un resumen y aparece un vapor dulzón que, aunque no lo veo, sé que permanece detrás, en la nuca.

no me gustaban los cambios, pero con los años.... los gustos cambian ;-)

Gracias por compartir estas sensaciones.