"Voy a ser más duro y no confiaré más en las personas, porque una de ellas me traicionó. Voy a odiar a los que encontraron tesoros escondidos, porque yo no encontré el mío. Y siempre procuraré conservar lo poco que tengo, porque soy demasiado pequeño para abarcar el mundo"



melancolía
.

(Del lat. melancholĭa, y este del gr. μελαγχολία, bilis negra).

1. f. Tristeza vaga, profunda, sosegada y permanente, nacida de causas físicas o morales, que hace que no encuentre quien la padece gusto ni diversión en nada.



lunes, 25 de octubre de 2010

Anecdotario

Cuando tenemos algo que no "sirve" lo metemos en un cajón o lo relegamos a una estantería para que el polvo oculte su inutilidad.

Yo hice lo mismo hace unas semanas con un antiguo reloj. El reloj en cuestión era de mi bisabuelo y lleva alrededor de 80 años parado. Con toda mi ilusión lo llevé a una relojería del centro donde cogieron mi ilusión y la rompieron en pedacitos: el reloj no tiene arreglo posible.

Como les he dicho, cogí el reloj y lo metí en un cajón de mi escritorio; no puedes tirar a la papelera algo que lleva en tu familia cuatro generaciones, pero esta tarde he descubierto algo maravilloso. Mi reloj no sirve en este mundo.

Quiero decir que es evidente que un reloj que no funciona no cumple ninguna función pragmática. Y este reloj no puede funcionar, está irremediablemente roto.

Pues bien, mi reloj no puede funcionar en un mundo finito, pero en un mundo infinito es totalmente operativo, porque donde no existe el tiempo los relojes no dan vueltas. Alguien extremadamente sabio preguntó una vez dónde está el sentido de las agujas del reloj. Pasar y pasar, ser siervas de la finitud. Pero no, mi reloj no.

Tengo un medidor de infinitos.

1 comentario:

Rudolf Trefflich Esel dijo...

"A veces deseamos cosas imposibles, como cuando deseamos la inmortalidad..."

Bonito texto. Ahora entiendo por qué ya no escucho el tic-tac de tu habitación por las noches...