"Voy a ser más duro y no confiaré más en las personas, porque una de ellas me traicionó. Voy a odiar a los que encontraron tesoros escondidos, porque yo no encontré el mío. Y siempre procuraré conservar lo poco que tengo, porque soy demasiado pequeño para abarcar el mundo"



melancolía
.

(Del lat. melancholĭa, y este del gr. μελαγχολία, bilis negra).

1. f. Tristeza vaga, profunda, sosegada y permanente, nacida de causas físicas o morales, que hace que no encuentre quien la padece gusto ni diversión en nada.



viernes, 26 de noviembre de 2010

En mi calle


La última vez que lo vi parecía acabado. Estaba despeinado, tenía la barba descuidada, se había vestido de cualquier manera y no hacía otra cosa que pasear sus manos temblorosas por la cara, mientras hablábamos, como quien intenta quitarse una mancha.

La verdad es que me preocupó bastante a pesar de que él me aseguraba que estaba bien; esos son los más peligrosos.

Me contó que seguía tocando el piano y que había vuelto a fumar. Se quejaba mucho porque decía que hacía meses que no le salía un verso bueno. Ya por entonces se había acostumbrado a la tristeza.

El abrigo largo, descolocado, tenía los bolsillos minados de libritos que iba dejando caer cada vez que rebuscaba entre ellos un mechero.

Como os digo, la última vez que lo vi sentí una profunda tristeza. Cuando abandonó la cafetería vi que se le había escurrido un papelito arrugado de algún bolsillo. Cuando se fue, lo cogí y lo leí.

Con una letra histérica aquel mensaje rezaba: "¿Por qué cantan las sirenas?". Y vi desdibujarse su paso cansado a lo largo de la calle.

1 comentario:

Yuri BecZam dijo...

¡Qué manera de transmitir emociones!
Me has dejado triste y pensando...