"Voy a ser más duro y no confiaré más en las personas, porque una de ellas me traicionó. Voy a odiar a los que encontraron tesoros escondidos, porque yo no encontré el mío. Y siempre procuraré conservar lo poco que tengo, porque soy demasiado pequeño para abarcar el mundo"



melancolía
.

(Del lat. melancholĭa, y este del gr. μελαγχολία, bilis negra).

1. f. Tristeza vaga, profunda, sosegada y permanente, nacida de causas físicas o morales, que hace que no encuentre quien la padece gusto ni diversión en nada.



viernes, 31 de diciembre de 2010

El Rey ha muerto, viva el Rey

En el año en el que los rostros se difuminaron, no porque yo no quisiera verlos, sino porque mis ojos se cansaron de ser la ventana del alma. Cuando Borges me enseñó que este Universo me necesita, nos necesita, te necesita. Después de que los muros me hablaran en el silencio de las soledades, entre campanas, oficios y letanías. Porque en Londres hay demasiada gente, porque en Madrid estaba Rubens y en Roma estaba Roma. Por Calaf, Turandot, Mimí, Rodolfo, poetas, príncipes, emperatrices y tísicas, por las insoportables levedades, por los ambitos finitos de sentido, por el yo absoluto, por Ramsés, por Nefertiti, por el custodio de los cielos, por el guardián de las llaves. Tras las fontanas, bajo Bernini, entre San Pablo, San Pedro, San Juan. Cansado por todos los kilómetros recorridos.

Nosotros, fetichistas de fechas, que confundimos arrancar hojas del almanaque con cerrar puertas, que nos engañaron con la fábula del calendario y creemos que los relojes dan vueltas por algo.

Con las cajas de bombones, con las chicas que miran al horizonte, besando los insondables ojos azules, los pardos, los oscuros, los verdes. Ahora que mi bigote juega a ser daliniano mientras duermo, ahora que ya no quiero ser feliz, cuando mi piano soportó mi peso, cuando alcé mi copa con la tuya, cuando nuestras bocanadas de humo se encontraron.

Todas las veces que fui un imbécil, un arrogante, un miserable, todas las que fui humilde, todas las que te tendí la mano o me la tendiste. Cada instante acuchillado en mi cuaderno de notas, toda la tinta llorada.

Los periódicos amontonados me amenazan desde el rincón. Te he vencido, maldito. Y sólo nos queda celebrar la insulsa fiesta de la supervivencia.

A ti que soportas el universo. Feliz año nuevo.

2 comentarios:

César dijo...

...por esta levedad que el ser tiene en el pensamiento universal y que con tanta fuerza se despliega en la memoria, en lo real, en lo concreto.

Miguel Ángel dijo...

Tampoco era para tanto... jajajaja. Feliz año a ti también amigo.