"Voy a ser más duro y no confiaré más en las personas, porque una de ellas me traicionó. Voy a odiar a los que encontraron tesoros escondidos, porque yo no encontré el mío. Y siempre procuraré conservar lo poco que tengo, porque soy demasiado pequeño para abarcar el mundo"



melancolía
.

(Del lat. melancholĭa, y este del gr. μελαγχολία, bilis negra).

1. f. Tristeza vaga, profunda, sosegada y permanente, nacida de causas físicas o morales, que hace que no encuentre quien la padece gusto ni diversión en nada.



jueves, 31 de marzo de 2011

Porque ayer es como hoy

"Destruye, rómpelo todo, quema la ciudad
pues no tienes nada y nunca lo tendrás.
Las utopías se las quedaron los líderes
las ilusiones se han muerto
el amor es una mentira
y el sexo un frustración.

Destruye, rómpelo todo, quema la ciudad
pues no tienes nada y nunca lo tendrás
a ti solamente te queda la soledad
que nunca te abandonará.
¿Qué te importa la ley y la justicia
el dinero y la fama
si siempre estarás solo?

Te engañarán, te dirán que la vida es hermosa,
que el amor existe, que el dinero da la feliciada, que todo se arreglará;
pero comprenderás que todo es mentira
que no tienes nada y nunca lo tendrás
que estás solo y siempre lo estarás.
Los dioses y los gurús no existen
los profetas y los líderes son de cartón.

Destruye, rómpelo todo, quema la ciudad.
Que todos sepan que sabes la verdad,
que nadie te engañará nunca
porque sabes que al final lo único que tendrás es la muerte."

Juan José Fernández, 1978

martes, 29 de marzo de 2011

Sine die

Un día aprendes que amanece por compasión, que el teléfono no devuelve las caricias, que vivir no sirve para nada. Aprendes que nadie está esperandote al otro lado de la puerta, que las ausencias dejan cicatrices y las presencias te irradian el corazón. Que el aire combustiona la vida, que amar mata, que siempre viven los otros, que los finales felices son los de los cuentos de hadas.

Un día olvidas para qué empezaste ese camino, qué hacen tus dedos sobre esas teclas, qué son las cartas del cajón.

Y la tinta empaña el relicario donde guardas las notas que tomaste sobre tu vida y eso es el olvido, y el olvido eres tú.

Dixit

Odio la irrefrenable obsesión de la nostalgia y el color ocre de la melancolía. No es que lo de ahora sea mejor, que no lo es, pero no puedo permitir que lo horrible de ayer sea bueno hoy, porque lo trágico de hoy olerá como el infierno.

Sé que últimamente casi que no escribo, no es que no pase nada, es que no me importa lo que pasa. Y la sequía no siempre espera la lluvia y la vida es una forma de soledad.

lunes, 21 de marzo de 2011

21..

A Nando, Fernando.

Siempre he pensado que las cosas importantes no pueden decirse, no porque queramos guardarlas para nosotros, y cubrirnos con una capa de misterio y secreto, sino sencillamente porque no somos capaces. Hay cosas a las que les está vedada la palabra.

Por eso las felicitaciones de cumpleaños tienen poco sentido. Bueno, por eso y por muchas otras cosas, pero tal vez toda esta amalgama de palabras tras las que rimbombantemente me escondo no digan nada de lo que quiero decir. Y por otra parte, se supone que lo que quiero decir ya lo sabes, y si no lo sabes tampoco tiene sentido que lo diga.

Pero somos seres sociales y esto es un rito y a mi los ritos me apasionan, y al fin y al cabo, tú eres mi amigo, aunque vivas tras esa sonrisa a veces bobaliconamente etílica, a veces risueña, otras tantas osada e incluso, alguna vez que otra, melancólica.

La vida es algo parecido a un álbum de recortes de periódicos, porque se diga lo que se diga, vivimos siempre en otro o con otro, y me temo que tu apareces en ese álbum apolillado y mohoso que cada día relleno con algún papel raido. También me temo que mi obesa imagen aparece en el tuyo. La verdad es que me alegro mucho de que así sea, porque estando como están las cosas, en este Universo sujeto a la muerte y a la entropía, se agradece poder compartir el camino, a veces crudo, a veces amable, con personas como tú.

Feliz cumpleaños.

martes, 15 de marzo de 2011

Vals azul para una noche insomne

Vals. Vals de luz, vals de día, vals de frío, vals de ti, de mi, de nadie más, de nosotros que somos nosotros. Vals al medio día, vals escrito para las noches que son en vela, vals profano, sacro, amargo, vivo, vals de ti.

Vals regalado, decantado en cada nota, vals que besa cada nota, que la endulza en tus ojos, que la tira, que la renueva. Vals que sirve para recordar cosas que nadie más recuerda, vals de pies, de manos, de labios, de pelo. Vals de las cosas que han sido y que no son. Vals de alegre cornisa altiva que mira los almendros en flor.

lunes, 14 de marzo de 2011

Citando II

"Es una fórmula de catorce palabras casuales (que parecen casuales), y me bastaría decirla en voz alta para ser todopoderoso. Me bastaría decirla para abolir esta cárcel de piedra, para que el día entrara en mi noche, para ser joven, para ser inmortal, para que el tigre destrozara a Alvarado, para sumir el santo cuchillo en pechos españoles, para reconstruir la pirámide, para reconstruir el imperio. Cuarenta sílabas, catorce palabras, y yo, Tzinacán, regiría las tierras que rigió Moctezuma. Pero yo sé que nunca diré esas palabras, porque ya no me acuerdo de Tzinacán.

Que muera conmigo el misterio que está escrito en los tigres. Quien ha entrevisto el universo, quien ha entrevisto los ardientes designios del universo, no puede pensar en un hombre, en sus triviales dichas o desventuras, aunque ese hombre sea él. Ese hombre ha sido él, y ahora no le importa. Qué le importa la suerte de aquel otro, qué le importa la nación de aquel otro, si él, ahora, es nadie. Por eso no pronuncio la fórmula, por eso dejo que me olviden los días, acostado en la oscuridad."


La Escritura del dios.
J.L. Borges
El Aleph

sábado, 12 de marzo de 2011

Entre el espanto y la ternura

Al usted de usted

Como siempre le he dicho, prefiero el usted de mi que el usted de usted y creo que tengo razones de peso para afirmarlo: la barba me queda mejor.

Pero aun así he de reconocer que el usted de usted tiene algo que me mueve a la simpatía e imagino que será porque hemos hecho inventario de cicatrices juntos. Esto de crecer, que no es crecer sino envejecer, que no es envejecer sino morir, es tremendamente desagradecido, y ahora, con los años, con este puñado de calendarios que llevamos en el bolsillo, creo que ambos nos hemos dado cuenta de que ninguno es lo que alguna vez, en ese tiempo en el que los sueños existían, quiso ser.

Y no nos queda otra que vivir con ello, y adaptarnos y eso es terriblemente ingrato, pero nadie dijo que estar vivo fuera divertido. De todos modos, no todo ha sido malo, ¿verdad?

Hemos colonizado impías catedrales anglicanas, perdido las retinas el Liverpool, cuna de las mujeres más feas de la Creación, hemos correteado por Londres, me ha hecho padecer en el Foro, hemos visto San Pedro, San Pablo, Santa María, la Capilla Sixtina y el Moisés, y podría seguir enumerando retales del anecdotario de nuestra común existencia, como que le gusta apalizarme al ajedrez, pero creo no es necesario.

Ahora usted está en una tierra impía que se separó del seno de la Iglesia por culpa de la insaciable bragueta de un rey gordo, pero pronto volverá a la Madre Patria, donde le espero con un pequeño presente y una entrada para escuchar a Beethoven.

Por cierto, no dirige soplillo: lo he comprobado.

jueves, 10 de marzo de 2011

La vida de los otros

De tu silencio y mi ausencia aprendí a ser otro que no era yo pero que tenía mi nombre. La escena estaba iluminada de recuerdos y las butacas descansaban sobre el público. El mundo giraba porque siempre gira y nada le importa y nada lo para. A veces me sorprendo al pensar cuanto sabemos de las estrellas y como nos ignoramos nosotros mismos, pero imagino que es porque las estrellas son bellas y nosotros no tanto. Al hombre siempre le cautivó lo eterno, lo azulmente inmutable, por eso fue expulsado del Paraíso. Y desde entonces todo fue caída y naufragio, como en ti y como en mi.

Creo que nos sentimos tristes porque en el mundo no éramos nada y entonces empezamos a tejer croché y metáforas, para hacer la tierra habitable, porque era demasiado simple y sin misterio no se puede vivir.

Entonces se nos olvidó que habíamos caído y comenzamos a construir palacios y templos, para rivalizar con Dios o para endiosarnos.

Pero los templos se profanan y a los palacios los devora el musgo.

martes, 8 de marzo de 2011

Citando

"Arrasado el jardín, profanados los cálices y las aras, entraron a caballo los hunos en la biblioteca monástica y rompieron los libros incomprensibles y los vituperaron y los quemaron, acaso temerosos de que las letras encubrieran blasfemias contra su dios, que era una cimitarra de hierro."

Los teólogos
El Aleph
J.L. Borges

lunes, 7 de marzo de 2011

21.

A Carlos

De entre todos los hombres, uno. Y gracias a Dios. Uno extraño, rimbombante, osado, locuaz, impuntual, perverso, impresentable. Y aun así no consigues desprenderte de él, no porque no puedas largarlo, sino porque no quieres que se vaya. La verdad es que le tengo cariño, aunque jamás lo admitiré, porque yo nunca admito esas cosas. Y ahí sigue, gritando "zaca-zaca-zaca" durante toda una noche, sin barba, sin elegancia y sin juicio, pero la verdad es que no importa, porque él es así y así se lo hemos contado.

Y creo que aún juega al poker de una manera que da pena, y se cabrea jugando al monopoli, y probablemente la próxima vez que viajemos me despierte para que contemple la belleza de algún polo químico.

Él es capaz de transformar la virtud en carcajada y en sonrisa el desconsuelo, limpiar de almas tristes una jarra de cerveza y amenazar fútilmente el desengaño. No sé como lo hace, pero puede hacerlo. Y troca de jade la esperanza y me advierte de mi vida es un escarceo trágico-erótico con la tristeza. Y después de todo aún me sigue llamando y no me deja irme antes de tiempo, porque en la vida, a cada cosa le corresponde su hora.

Pero al fin y a la postre son demasiados años y a todo se le coge cariño, y gentuza de este calibre es la que ha llenado de estampas el anecdorario al que llamamos vida, porque él se ha buscado la ruina mancillando una bandera, nos ha destrozado las espinillas jugando a baloncesto, nos hizo ir a Madrid a ver a Queen y nos recuerda cada vez que puede cierto incidente gracioso. Y podría seguir relatando, pero no me da la gana, porque nuestra memoria es nuestra y no os la prestamos. Ahora que la vejez nos atenaza una vez más; mientras nosotros nos reímos de ella otro año más, feliz cumpleaños hermoso.